Otra nueva aportación de nuestros amigos www.crisiseconomica2010.com compartiendo inquietudes, reflexiones y opiniones. Comparten con nosotros este artículo de Germán Pinto.
Entre algunos economistas ya se viene hablando de que esta primera década del siglo XXI ha sido el de una década perdida a nivel económico, pero también a todos los niveles de la existencia humana.
Bien, empecemos por lo económico que parece ser que es lo que más de cerca nos afecta. Tendríamos que remontarnos al principio de la misma cuando las cosas iban bien a nivel macro. Todas las estadísticas indicaban que nuestro país y el de los países desarrollados disfrutaban de crecimiento económico sostenido : PIB, déficit, balanza de pagos, bajo desempleo, nivel de renta aceptable en términos generales aunque en nuestro país seguía habiendo desigualdades.
Según algunos economistas los ciclos económicos que habían regido durante décadas se habían acabado y entraríamos en un largo periodo de crecimiento. Se animó a la gente a endeudarse y consumir desaforadamente, 30, 40 y 50 años. Todo el mundo tendría acceso al crédito y aquí paz y después gloria… Sin embargo lo peor estaba por venir. Estábamos creando enormes desequilibrios. Un sector inmobiliario monstruoso y un sector turístico de sol y playa, inviables los dos. Construíamos más casas que toda Europa, destruíamos de paso las preciosas costas españolas sin importarle a nadie, bajo el auspicio de unos gobiernos miopes que sólo veían enormes beneficios con sólo estampar una firma y recalificar el suelo, vamos especulación pura y dura. Creábamos de paso muchos empleos de bajísima calidad, precarios, pero eso sí, nuestra tasa de paro bajaba espectacularmente. Zapatero hablaba de pleno empleo. De paso los bancos ganaban suculentas ganancias endeudando a muchísima gente que veía la propiedad de una casa como el sueño de sus vidas. Todo el mundo quería su casa, anhelo respetable si no fuera porque lo peor estaba por llegar. También el sector turístico veía el maná en construir hoteles, residencias, mega residencias, aunque para eso se destruyeran parajes de una belleza sublime. Llegada masiva de turistas, aprovechando que las compañías aéreas entraron en una guerra feroz de precios. Era la era de la abundancia y el despilfarro a troche y moche. Un tiempo después todo se derrumbó.
La gigantesca burbuja creada en USA y en Europa, sobre todo España estalló. Bancos que eran intocables quebraron y se llevaron de paso a muchos que tenían confiado su dinero en ellos. La gente que se había endeudado de repente perdió su dinero, sus casas y todos sus ahorros. En España lo que empezó tormenta terminó en huracán. De casi pleno empleo a un paro cercano al 20%, cáritas a rebosar, toda la riqueza creada al boom inmobiliario y turístico evaporada. La gente se sintió perpleja, incrédula. De eso pasó a la ira y crujir de dientes. El resultado es un empobrecimiento y casi desaparición de las clases medias, ya no digamos la clase trabajadora, ésa está missing. Hemos retrocedido 20 años en desarrollo y somos un 30% más pobres. Las consecuencias las estamos viendo diariamente y van a ser muy dolorosas para el conjunto del país. Todo ello sin que el gobierno de Zapatero haya reconocido aún la gravedad de la crisis y siga con sus estadísticas falseadas, engañando a la opinión pública, ayudado por el Banco de España y demás. Y ahora ante la presión de la Comisión Europea, FMI, OCDE, exigen tomar medidas draconianas, lo de Grecia es una broma comparado con lo que le espera a nuestro país. Sí, tienen razón los economistas que dicen que ésta fue la década perdida. Pero algunos tienen mucha más culpa que otros en que esto haya tenido lugar. Y todo sin que nadie mueva un músculo.
¿Y ahora qué? Nos preguntamos todos. Pues ahora: NADA.
Seguiremos preguntándonos quién fue el culpable, mirando el dedo en vez de la luna. Tiempos difíciles nos esperan en la próxima década. ¿Será perdida también? Nadie lo puede saber, pero si podemos aprender de ésta ya pasada. Nunca tan pocos hicieron tanto daño a muchos, se dice, y es cierto. Pero algunos son más culpables que otros. La incertidumbre de lo que ocurrirá se ha apoderado de todos, miedo, angustia qué vendrá. En la antigua Grecia muchos acudían al oráculo a que las pitias les revelara el futuro y ellas siempre decían lo que la persona quería oír, so pena de que las mataran. Creo que ahora pasa lo mismo, los nuevos oráculos, léase OCDE, FMI, etc... nos anuncian que si no cambiamos nuestro patrón de vida, es decir ajuste, cinturón de hierro, la "cosa“ irá muy mal. Estos mismos que eso nos dicen ahora, antes callaban cuando crearon y se beneficiaron de las enormes y monstruosas burbujas. Se enriquecieron y arruinaron a toda una generación para una década o más.
La próxima década se asoma expectante, los nubarrones siguen ahí. ¿Qué pasará? Tendremos que esperar a que pase.....o ir al oráculo, aunque esos no son de fiar.
Germán Pinto / tonimotxo1@hotmail.com
|