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Nuestros amigos de Crisiseconómica 2010: www.crisiseconomica2010.com comparten con nosotros este artículo escrito por Ángel Luís Alonso.

Se han comenzado a emitir retransmisiones deportivas los lunes. Alguna televisión hasta ahora con ciertos postulados conservadores, pero progresista, comienza emisiones de madrugada con sexo explícito. Cada vez más nos bombardean con noticias de otros países en los que sus dirigentes son peor que los nuestros (véase que últimamente ni Sarkozy ni Merkel, están en los medios, o muy poco). Nos manipulan desde el medio televisivo, prensa y argumentaciones en forma de globos sonda, para tenernos ocupados en lo que interesa (¿a quién?), porque hay que evadir al votante de pensar. El pueblo como masa, no piensa con razonabilidad, sino con sentimiento, y quien tenga carisma para “levantar” ese sentimiento, se hará del votante, por lo tanto, del poder.
La educación y la formación de nuestros jóvenes, que serán en un futuro próximo la puesta en marcha de los valores aprendidos, visten hoy un uniforme, mas llamado a seguir el mismo color, que a la diversidad que determina la libertad individual que procede del conocimiento.
Los brotes verdes, no han germinado de semillas, sino de botes de pintura con los que han tapado alguna pequeña grieta de la discordia y la irresponsabilidad.
La mirada de esa niña famosa en la anterior campaña electoral, se ha perdido en un horizonte que quiere encontrar y que no aparece, o se vislumbra disperso en un mar de horizontalidades que, lejos de unificar el mismo criterio en una linea claramente definida, traza varios horizontes de los que la gran masa no sabe a cuál dirigirse.
La gestión política de los recursos amanera desvíos de interesante análisis, visto que unos pocos, han aprovechado en detrimento de otros muchos: los ciudadanos. Ganar un debate parlamentario, mediante la aprobación de los presupuestos, o según las opiniones de la prensa especializada o, como yo creo, en función del corchete a la realidad, no es más que una “obra de teatro” en la que los actores siguen un guión, conocido de antemano, y que sólo conduce a lo mismo que una retransmisión deportiva de alto nivel. Es decir a efervescer a las masas.
Sumo esfuerzos en la compresión de las tareas políticas, entendiendo que desde el poder “corchean la realidad”, de manera que nos vemos abocados a un pensamiento definido y planificado, como masa electoral. Mientras pensamos en fútbol, en programaciones más o menos rosas, o atrevidas, o “frikies”, mientras nos “okupan” el cerebro con preocupaciones banales, no pensamos en la verdadera realidad. A todo esto cabría una pregunta: ¿qué es lo que quiere el pueblo de un país como España? ¿Famoseos televisivos de basura intelectual? ¿Retransmisiones deportivas de atractivo ficticio? ¿Programaciones subidas de tono para calmar mentes calenturientas, deseosas de olvidar la escasa participación en los problemas individuales?
Algo me recuerda a la famosa novela de Aldous Huxley, Un Mundo Feliz, en la que los seres humanos son creados artificialmente para determinadas tareas, manteniendo ocupada su psiquis en problemas ficticios, para que la evolución intelectual se mantuviera tan solo para la élite en el poder.
Ángel Luís Alonso / alonso.almeria@gmail.com
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